Batiburrillo

Cuántas cosas pueden llegar a pasar en poco tiempo…

Cuántas cosas que borran las anteriores, y otras que vienen más tarde, pero que se superponen de nuevo, y borran sin haber tenido tiempo a digerir.

Pero en realidad no borran nada, sino que se ponen entre paréntesis, como dejándolas para más adelante, esperando su turno. Un turno que a veces no llega.

Y cada vez, la mochila de los pendientes se hace más grande y pesada.

De repente sentimos una indigestión con la vida, que se traduce en un malestar raro, que no sabemos identificar claramente pero que sabemos que está presente, lastrando.

Vivimos muy deprisa. Vivimos una vida veloz y feroz, a veces.

Y con ese batiburrillo de noticias sin masticar y emociones sin digerir, me espera mi cuaderno. Paciente, invitándome a presionar el pause y respirar.

Nunca es demasiado tarde para parar y respirar.

Y así sencillamente y poco a poco, empiezo a frenar.

Y lo demás ya viene solo.


Escrito por

Categoría

Camino

,

Coaching

,

Ser

Publicado

comparte